La llegada del coche eléctrico. ¿Preparados para el cambio?

Después de un periodo de transición por parte de los automóviles híbridos, actualmente es el coche eléctrico el que está entrando con mucha fuerza en el parque automovilístico, siendo el del automóvil uno de los mercados clave de la economía mundial.

Tal es la realidad que los expertos coinciden en que en el futuro todos los coches utilizarán energía eléctrica, por lo que tan solo la pregunta que surge es cuántos años tardará el proceso de sustitución de los automóviles propulsados por gasolina o gasoil por los eléctricos, si los híbridos seguirán en su papel de vehículos de transición o, si por el contrario, el paso definitivo a la propulsión 100% eléctrica será mucho más rápido y directo de lo previsto.

En cualquiera de los casos quedan aún muchos retos tecnológicos y problemas logísticos por resolver, así como factores a tener en cuenta como la disponibilidad y velocidad de los puntos de recarga u otro muy importante como es la autonomía de los vehículos, aunque para todos ellos la tecnología tiene gran capacidad de evolución y conseguirá progresar rápidamente para dar solución en un corto espacio de tiempo a dichos factores.

Está claro que cuando la producción del coche totalmente eléctrico se generalice supondrá unos cambios muy importantes en cuestiones como: el medio ambiente, el uso de la energía y los mercados mundiales.

En otras palabras: el coche eléctrico va a cambiar las reglas de juego de nuestra economía cada vez más global e interconectada, lo que supondrá un impacto de gran envergadura en el mercado global.

Cambios en la industria del automóvil

Es el propio mercado de la automoción el que se verá más directamente afectado. Se avecina una revolución en el sector y está por ver qué consecuencias va a tener en una industria históricamente bastante reacia a los grandes cambios y dominada por unas pocas grandes marcas que se reparten la producción a nivel mundial.

Los cambios afectarán no solo a fabricantes directos, sino también a empresas de servicio y suministradores, ya que los vehículos con motores eléctricos tienen un principio de funcionamiento distinto a los de combustión, y para el que necesitan un mantenimiento y unas piezas de recambio muy distintas.

Al mismo tiempo, se está produciendo un cambio radical en las cuotas de mercado del automóvil a favor de marcas emergentes, innovadoras y pioneras como es el caso de Tesla.

coche eléctrico

Cambios en el mercado energético

Otro sector que se verá afectado por las consecuencias de la generalización de los coches eléctricos será el energético. Hay que tener en cuenta que, a día de hoy, prácticamente la mitad del consumo de petróleo mundial se destina a la fabricación de combustibles para vehículos de explosión bien de gasolina o gasoil.

El cambio del tipo de energía para propulsar los automóviles supone una notable pérdida del protagonismo del petróleo a favor de otras fuentes de energía, como la eólica, solar o la hidráulica.

Esta transición ya en marcha, apunta a que podrá cambiar el actual organigrama mundial, puesto que se producirá una menor dependencia de los países productores de petróleo a favor de los productores de energías alternativas.

Proceso de sustitución

Los coches eléctricos tienen, en principio, muchas ventajas. Una de ellas es que contaminan mucho menos al no contar con motores de explosión. Por lo que cuando los gobiernos asuman que estos vehículos mejoran en gran medida los índices de contaminación de las grandes ciudades y que de este modo,  la salud y calidad de vida de los ciudadanos se ve favorecida, aumentarán mediante leyes y ayudas las tasas de sustitución de los vehículos.

Este dato puede ser muy positivo para el sector, pero para poder alcanzarlo con éxito hay que tenerlo todo muy bien preparado con capacidad de conseguir un alto ritmo de fabricación y mantenimiento de un producto del sector del automóvil, muy diferente al que estamos acostumbrados con los vehículos de gasolina o gasoil.

Queda claro pues que la generalización de la producción del coche eléctrico va a suponer un punto de inflexión no solo en la industria del automóvil, sino también en la economía mundial. Tratar de ignorarlo o minimizarlo, por parte de los gobiernos así como de las empresas del sector automovilístico y energético, sería un gran error.

El cambio está en marcha y ha venido para quedarse, esa es la realidad. Si quieres empezar desde ya siendo partícipe del cambio, descarga nuestra app y empieza a ser un CityZen.

Tengo un coche eléctrico. ¿Cuánto me va a costar?

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?

Aunque actualmente no se pude decir que los coches eléctricos estén bastante extendidos en España, lo cierto es que, poco a poco, empiezan a tener una presencia considerable en el parque automovilístico. Teniendo en cuenta el estado de contaminación que presenta el aire de las grandes ciudades y su área metropolitana, más que una tendencia, el vehículo eléctrico se convierte en una necesidad.

Sin embargo, todavía existe un problema de información en torno a los coches eléctricos y sus costes. Y es que, al preguntarles, la mayoría de los conductores ni siquiera saben cuánto les podría costar cargar las baterías de un coche eléctrico en una “electrolinera” o cualquier otro punto de recarga. Por ello desarrollaremos estas y otras cuestiones fundamentales, a continuación.

¿Cuánto cuesta recargar un coche eléctrico en casa?

Recargar la batería del vehículo en la vivienda o el garaje comunitario

En estos momentos, es la alternativa más habitual. En concreto, se basa en la carga de la batería mediante un punto colocado en la plaza de parking o en el garaje individual del propietario de una vivienda. Este suele estar conectado a la toma de corriente de la casa y facturar a partir de su propio contador.

Ahora vamos a tomar como ejemplo un coche eléctrico cuya autonomía completa sea de 300 km reales y que posea un gasto energético de 12 kWh/100 km en condiciones normales. En este sentido, debemos aclarar que, como sucede en los vehículos gasolina y diésel, el tipo de conducción, la orografía del terreno y la temperatura ambiental influyen sobre el gasto.

Si para realizar 100 km este coche eléctrico precisa de 12 kWh, para recorrer 300 km precisará de 36 kWh. Y, si el precio del kWh hora es 0,147 €, la recarga completa de la batería costaría al usuario 5,29 €. Para que te hagas una idea del ahorro que suponen este tipo de vehículo, basta decir que un vehículo diésel medio, en la misma cantidad de kilómetros, necesita, de media, 16,50 € de combustible.

La Tarifa Vehículo Eléctrico (Tarifa 2.0 DHS)

Lo que muchos no saben es que, en estos momentos, los propietarios de un coche de estas características tienen derecho a acogerse a la “Tarifa Vehículo Eléctrico” de su compañía. Esta, anteriormente, era conocida como Tarifa Súper Valle y, hoy en día, se denomina con el nombre técnico de Tarifa 2.0 DHS.

Esta tarifa comprende tres períodos horarios:

  • Período Punta. Abarca desde las 13.00 a las 23.00 y es el más caro.
  • Período Valle. Comprende de las 23.00 a la 1.00 y de las 7.00 a las 13.00. Es el intermedio.
  • Período Súper Valle. Va desde la 1.00 a las 7.00 y es el más barato.

El Período Súper Valle, como resulta obvio, es el más adecuado para la recarga del vehículo eléctrico ya que cuando menos se usa es durante la noche. Teniendo en cuenta los datos que nos ha proporcionado Red Eléctrica de España, el precio del kWh, con sus correspondientes impuestos añadidos, es, aproximadamente, el siguiente:

  • Período Punta = 0,155 €/kWh
  • Período Valle = 0,1 €/kWh
  • Período Súper Valle = 0,08 €/kWh

Teniendo en cuenta estos datos y utilizando la autonomía que hemos citado en el ejemplo anterior, podemos determinar que el precio aproximado de cargar las baterías al completo en cada tarifa es el siguiente:

  • Período Punta = 5,58 €
  • Período Valle = 3,6 €
  • Período Súper Valle = 2,88 €

Como se puede comprobar, el ahorro respecto a la tarifa fija es muy significativo, sobre todo, haciendo ajustes para abarcar el mayor número de horas posibles en la Tarifa Súper Valle. La comparación con los vehículos diésel es todavía más llamativa.

¿Cuánto cuesta cargar un vehículo eléctrico fuera de casa?

Es obvio que cargar el coche en la vía pública o en una “electrolinera” va a tener un precio mayor que en nuestra propia casa, si bien es cierto que en algunos lugares se podrá hacer de manera, al menos aparentemente, gratuita. De hecho, si se va a realizar un viaje largo, lo normal es que tengamos que hacer alguna parada en el camino para recargar las baterías.

Cuando hemos hecho referencia a cargas gratuitas en mitad de las ciudades estamos pensando en aquellos puntos de recarga que instalan en sus parkings para este tipo de vehículos: centros comerciales, hoteles, supermercados y restaurantes, entre otros. Por lo general, la ley establece que debe haber uno por cada 40 plazas de aparcamiento, aunque cada vez son más los locales que ofrecen este tipo de servicio gratis para fomentar el consumo dentro de sus negocios.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la mayoría de opciones de este tipo son propuestas de las autoridades públicas de las grandes ciudades. Por ejemplo, ya es posible encontrarlas en  Madrid, Barcelona o Málaga. En muchas ocasiones, aprovechan la energía generada por el sistema de metro o por los trenes AVE para suministrar electricidad a los coches en formato de carga normal o rápida y mediante cable o vía inalámbrica.

El caso de las “electrolineras

Haciendo un cálculo rápido, si solo cargásemos las baterías de nuestro coche en casa y durante la noche, probablemente nuestro gasto mensual oscilaría entre los 10 € y los 20 €. De hecho, tendríamos que hacer, de media, 2000 km para alcanzar esas cifras, lo que no está nada mal si nos movemos sobre todo por el ámbito urbano y metropolitano de tu ciudad. Pero, si tenemos que recurrir a las “electrolineras”, que son los únicos establecimientos para coches eléctricos habilitados para vender electricidad ya que están certificados como gestores de carga por el Gobierno de España, la cosa cambia.

Es difícil establecer el precio del kWh en este tipo de establecimientos ya que depende de muchos factores. Sin embargo, atendiendo a los datos que podemos recopilar, las tarifas suelen rondar entre los 0,20 y los 0,55 €/kWh. Una diferencia tan grande entre máximo y mínimo se debe, fundamentalmente, a que, además de la hora a la que se efectúa la carga, influye la velocidad.

Teniendo en cuenta estos datos y que, en el momento de parar en la electrolinera, el precio del kWh marcase 0,35 €/kWh, el valor total de recargar por completo la batería del vehículo de ejemplo al que hicimos referencia anteriormente sería de 12,60 €. Se trata de una cifra bastante superior a la que habría que pagar cargando el coche en casa, pero aún así bastante inferior a la de dar la misma autonomía a un automóvil diésel.

Por último, significar que el coste de las infraestructuras necesarias para poner en funcionamiento una “electrolinera” también es muy elevado, lo que ha inducido al Gobierno a permitir un rango de precios tan alto. Para que nos hagamos una idea, solo uno de estos puntos que esté habilitado con tecnología de carga rápida puede llegar a costar hasta 40.000€ (Los más sencillos rondan los 3.000€). Unos precios que las grandes cadenas de gasolineras, en principio, no parecen estar dispuestas a asumir para incrementar la red.

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Puntos de recarga. Las electrolineras

«Electrolineras» móviles para la recarga de vehículos eléctricos en su interior.

¿Cómo? ¿Dónde? ¿Quiénes?

A menudo oímos que el principal hándicap con el que cuentan los usuarios de vehículos eléctricos en la actualidad es su autonomía, y más aún cuando se disponen a realizar viajes largos que no les aseguren las suficientes electrolineras a lo largo del trayecto para la necesidad de recargar sus baterías en cualquier momento.

La mayoría de las electrolineras actuales se encuentran ubicadas en puntos kilométricos fijos, si bien también existen puntos de recarga móviles autónomos que permiten ubicarse en distintas localizaciones variando su situación estratégica en función de la demanda de los usuarios para cada zona. Sin embargo, el concepto de electrolinera móvil va mucho más allá.

Electrolineras móvil. ¿Cómo?

Algunos de nosotros recordaremos el camión taller de la serie de televisión El coche fantástico. Pues bien, una flota de electrolineras móviles serían, a los efectos, vehículos similares equipados en su interior de baterías equivalentes a las actuales baterías de iones de litio de los vehículos eléctricos (baterías de estado sólido en un futuro próximo). Por lo que un conductor podría pedir los servicios de dichas electrolineras las cuales andarían circulando en ambos sentidos de las principales autovías/autopistas del país.

Escena de la serie de televisión El coche fantástico

Electrolineras móviles. ¿Dónde?

Ante una petición de un usuario, la electrolinera móvil iría en su búsqueda o esperaría en un punto kilométrico a que llegase dicho usuario.

Una vez encontrado, el vehículo eléctrico se introduciría en su interior para conectarse al sistema de recarga basado en una plataforma digital peer to peer, donde las baterías internas (a modo de punto de recarga de la electrolinera móvil) se conectarían al vehículo a recargar con la correspondiente manguera compatible.

Una vez iniciado el proceso de recarga en su interior, la electrolinera móvil seguiría la ruta que llevase el usuario, con lo que este mientras podría tomar un refrigerio o conectarse al WiFi en una sala de descanso contigua al vehículo, seguiría avanzando hacia su destino. Esta circunstancia no es posible con las actuales electrolineras fijas o puntos de recarga que necesitan que el vehículo esté estacionado durante el proceso de carga.

Por su parte las electrolineras móviles, una vez suministrada la energía a un número determinado de usuarios (en función de la capacidad de sus baterías internas), tendrán que ir a puntos de recarga, esta vez fijos, a cargar las mismas para seguir dando servicio en ruta. Si bien integrarán paneles solares en su cubierta para autoabastecerse.

Electrolineras móviles ¿Quiénes?

Por un lado, concesionarios de vehículos eléctricos y aseguradoras podrían ofrecer este tipo de servicio para compensar la problemática actual de la autonomía de las baterías, incrementando la confianza de los conductores a la hora de decantarse por los vehículos eléctricos frente a los de explosión.

Por otro lado, electrolineras fijas podrían llegar a acuerdos y/o alianzas con “electrolineras móviles” para ofrecer un servicio completo a sus usuarios: tanto en recarga con el vehículo estacionado como con el vehículo en movimiento con el plus de avanzar hacia su destino final.

Resumiendo, las “electrolineras móviles” son una clara alternativa a los servicios actuales de grúas de recarga o similares que tan solo pueden acudir en busca de un usuario que se ha quedado sin batería para llevarlo al punto de recarga más cercano, o en el mejor de los casos suministrarle una pequeña cantidad de energía que le permita llegar a este.

A diferencia, en el caso de las “electrolineras móvilesno solo se recarga el vehículo del usuario sino que, lo más importante, este proceso de carga de su batería la realiza en movimiento hacia su destino final por lo que el tiempo de espera durante la recarga pasa a ser un tiempo útil.